|
Por: Luis E. Forero Medina - Abogado/Especialista en Saluderecho
|
Enmarañada, confundida, desordenada, revuelta y complicada, así es la burocracia al servicio de la salud. Los epítetos son del presidente Ollanta Humala. El excesivo papeleo y trámites que se exigen a los usuarios de la salud, hace nugatorio el derecho, es como el paso de la tortuga. El presidente Humala reconoce que “todavía hay mucho que hacer en salud”.
Para muestra varios botones, la anemia sólo se ha reducido al 43 % del promedio nacional; el 20% de peruanos no tienen ningún seguro, en la fila de espera hay mucha población, entre ellos los comerciantes ambulatorios y trabajadores moto taxistas que no han logrado afiliarse a la seguridad social y miles de adultos mayores en situación de pobreza, que no están inscritos a un sistema previsional y no reciben pensión de jubilación, ni se les cumple la promesa de una pensión universal. En el Seguro Social de Salud (EsSalud) con más 10 millones de asegurados, se vienen detectando afiliaciones indebidas que desangran su presupuesto, al conceder prestaciones a personas inescrupulosas que han logrado colarse. En inscripción de concubinos, EsSalud reconoce que hay más de 47 mil inscripciones falsas. Así se han robado 36 millones de soles. ¿Quiénes? La justicia lo dirá. El gobierno se enfrenta igualmente al eterno problema de los médicos especialistas que prefieren trabajar en Lima y no en las provincias. En este sentido se pensaría remunerar generosamente a cardiólogos, dermatólogos, psicólogos, etc, para que atiendan en las Regiones, por lo menos cuatro veces al mes.
Al Ministerio de Salud para el 2016 le fue asignado de presupuesto 13,463 millones de nuevos soles; en construcción de hospitales se gastarán ocho mil 500 millones de soles. Sólo para los programas de inclusión social para 2016 habrán 23,000 millones de nuevos soles. La “angustia”, valedera en el Ejecutivo, es ejecutar antes del próximo julio tres mil millones de soles, de los cuales sacará para construir y dotar 50 centros de salud, a donde llegarán a trabajar estudiantes y profesionales de Medicina Humana. Para el 2021 todos los hospitales de el Perú serían nuevos.
Para asegurar las inversiones programadas y otras en el tintero, el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), con la colaboración de la mayoría de gobernadores regionales, a partir del uno de enero pondrá el acelerador para no aplazar o dilatar las transformaciones públicas en salud.