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Por: Oswaldo Carpio Villegas - Profesor en Marketing Político
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"Recuperar Huacas de Chincha es deber patriótico"
El reino de Chincha fue uno de los más importantes de la cultura nacional, anterior a la creación y apogeo del Imperio del Tahuantinsuyo. El pueblo de Chincha sobrevivió porque sus gobernantes, en forma inteligente, supieron negociar una alianza con los conquistadores Incas, por lo que no fueron arrasados por el ejército imperial, como sí ocurrió con otros pueblos como Chancas y Huancas, razón por la cual decidieron aliarse a los conquistadores hispanos.
Aporte africano
Hacia 1550,
no quedaban más de 5 mil chinchanos originarios, ya sea porque habían huido o habían muerto, víctimas de enfermedades transmitidas por los europeos. Los españoles, decidieron, entonces, traer a nuevos habitantes africanos en condición de esclavitud, los que han sido un gran aporte al país, a Ica y a Chincha.
El reino Chincha fue poderoso, rico, complejo, desarrollado y, por ello, capaz de negociar con Pachacutec y Túpac Yupanqui las condiciones de su incorporación al Tahuantinsuyo. Fueron -además- los primeros exportadores e importadores de Ica y para ello surcaron el mar con naves, que incas y españoles admiraron. Exportaron productos agrícolas como papa seca hacia el norte y el sur de América -territorios de la actual Colombia y la actual Bolivia- e importaron spondylus, chaquikaras, esmeraldas y otros productos.
Este reino,
dejó una gran herencia patrimonial: "Huaca La Centinela" junto con "La Cumbe" y "Huaca de Tambo de Mora", tres de las 50 que aún quedan, de un total de 250. Han sobrevivido a siglos de saqueo, desinterés, ignorancia, falta de amor y compromiso de autoridades y de ciudadanos. No se puede argumentar carencia de recursos cuando las propias Huacas, puestas en valor, son capaces de generar importantes ingresos a Chincha.
Ejemplo de naciones cultas
Educación, cultura e historia son progreso.
Israel, por ejemplo, tiene políticas de Estado por las cuales los gobiernos realizan grandes inversiones en investigaciones arqueológicas que tienen como objetivo rescatar y reconstruir templos de más 2 mil años de antigüedad. El pueblo judío es educado en el conocimiento, compromiso y amor a su historia y su cultura, lo que se convierte en una fuerza moral e intelectual indestructible en su lucha por quedarse en sus tierras y construir patria en su territorio.
¿Los peruanos somos menos que otras naciones y pueblos? ¿Se puede entender que Ica y Chincha cuenten con decenas de miles de hectáreas de tierras productivas creadas desde el esplendor del reino Chincha y que quienes hoy gobiernan y quienes explotan las tierras y exportan productos agrícolas no inviertan un Nuevo Sol en agradecimiento a los antiguos chinchanos?
¿No es acaso claro que, sin los antiguos chinchanos esos cultivos y sus productos destinados al mercado mundial y nacional, simplemente no existirían?
Iniciativa puede tomarla el gobernador regional
El Gobernador Regional, Fernando Cilloniz, de cuyo patriotismo no hay dudas, debería tomar la iniciativa -en agradecimiento por las tierras de las que es propietario en el valle, al margen de su papel de líder político regional- de que el Gobierno Regional apruebe en el presupuesto regional del 2016, una partida para la recuperación de las Huacas y el valor patrimonial pre-hispánico. A esta iniciativa
deben unirse los alcaldes y el Ministerio de Cultura.
Chincha merece paisanos y empresarios agradecidos que miren con orgullo el futuro. Las empresas dedicadas a la exportación agrícola deben unirse y crear un organismo promotor - PRO HUACAS DE CHINCHA- de la cultura y recuperación del patrimonio cultural chinchano y empezar con la "Huaca La Centinela". Invertir en cultura es fomentar desarrollo, identidad, unidad y progreso.